El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Favores en cara echados, ya están pagados.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
No hay peor saber que no querer.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
La justicia no corre, pero atrapa.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Del agua mansa no fíes nada.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
La familia pequeña, vive mejor.
Casa hecha, sepultura abierta.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Quien calla otorga
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El necio dispara pronto sus dardos.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Copas son triunfos.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
No te alabes antes de que acabes.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Hijo de gata, ratones mata.
Muchas hormigas matan un camello.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Más vale tuerta que muerta.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
El cornudo es el último que lo sabe.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Está como aji titi.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.