Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Tres estornudos, resfriado seguro.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Para pan y pescado, chocho parado.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Julio, siega y pon tres cubos.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Antes de que acabes, no te alabes.
Toda flor quiere ser fruto.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Parecer uña y carne.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Va para atrás como el cangrejo.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Siempre habla quien menos puede.
Jinca la yegua.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Conejo que bien corre, no lo asan.
La mujer en la cocina es una mina.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.