Son como uña y mugre.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
A hombre desgarbado, dale de lado.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Fue sin querer...queriendo.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
A mucho hablar, mucho errar.
No se debe escupir al cielo.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
El que se casa, quiere casa.
No es la miel para la boca del asno.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Mal de locura, solo la muerte cura.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Caballo chiquito, siempre es potrito.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Como el espigar es el allegar.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Más vale que sobre que no que falte.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Indio con puro, ladrón seguro.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Llegar a la capada.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.