El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Tal vendrá que tal te quiera.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Mala olla y buen testamento.
Que bailen los que están en la fiesta.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Ver para creer.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
A ama gruñona, criada rezongona.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Cielo aborregado, suelo mojado.
El que come y canta loco se levanta.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
A padre ahorrador, hijo gastador.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Mostacho gacho, señal de borracho.
¡Se nos creció el enano!
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
A la virtud, menester hace espaldas.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Lobos de la misma camada.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.