Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
En camino largo, corto el paso.
Dar una de cal y otra de arena.
La confianza da asco
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Come santos, caga diablos.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Es más puntual que un ingles.
Promete poco y haz mucho.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Boca seca hace bolsa llena.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
No hay pero que valga.
Quien destaja no baraja.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Hijos casados, duelos doblados.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Noche toledana. (Irse de farra).
Día vivido, día perdido.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Favores harás, y te arrepentirás.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El pez muere por su propia boca.
Del viejo el consejo.
El río, por donde suena se vadea.