Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El uso es maestro de todo.
Pedir más es avaricia.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Como pecas, pagas.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
La lengua no tiene dientes, y más que ellos muerde.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Sayo grande, tapa mucho.
Comer y rascar todo es empezar.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Más enseñan las manos que los labios.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Jugar a las cartas vistas.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Dame rojura y te daré hermosura.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Madre dispuesta, hija vaga.
Compra en plaza y vende en casa.
Hacer mangas y capirotes.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.