Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Si vives de fiado, vives señalado.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Hacer de necesidad virtud.
Cada cual a lo suyo.
Roma, acuerdos y locos doma.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Favor con favor se paga
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
La casa quemada, acudir con el agua.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Al saber lo llaman suerte.
El hombre pone y la mujer dispone.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Vivir es morir lentamente.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Para aprender, perder.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Vale más saber que tener.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.