La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
La impureza, pesa.
Una maravilla, con otra se olvida.
Más groso que el Guelpa.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
A barbas honradas, honras colmadas.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
A gran subida, gran caída.
Gato gordo, honra su casa.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Barba hundida, hermosura cumplida.
La belleza entra por la boca.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
La suavidad domina más que la ira.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Gente de montaña, gente de maña.
Secreto a voces.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
A dineros dados, brazos quebrados.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Dar caramelo.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Se goza más amando que siendo amado
El que algo teme, algo debe.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Campo florido, campo perdido.
La belleza siempre tiene razón
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Quien vale mucho hace mucho.
Barco grande, ande o no ande.
La pasión embellece lo feo
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
A gran culpa, suave comprensión.
Ande o no ande, la burra grande.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Más grande era Roma y cayó.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.