El corazón que sabe temer sabe acometer.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Lo bien hecho bien parece.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Todo en la vida tiene su medida.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
La larga visita la alegría quita.
Se sincero y honesto siempre.
Hasta la belleza cansa.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
La fuerza vence, la razón convence.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
No eres más bruto porque no eres más grande.
A la mujer brava, la soga larga.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Con la misma vara que midas serás medido.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
No basta ser bueno, sino parecerlo.