Más vale maña que fuerza.
La bonanza amenaza borrasca
A lo que no puede ser paciencia.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Ira no obra Justicia.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Obra acabada, maestro al pozo.
Donde hay gana, hay maña.
A quien mucho tiene, más le viene.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Daño merecido, no agravia.
Una buena campana se siente de lejos.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Dádiva forzada no merece gracias.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Cada hombre deja sus huellas.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La madurez solo se vive una vez.
Ser lento en dar es como negar.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Abuso no quita uso.
La avaricia rompe el saco.
Tanto pedo para cagar aguado.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
El dolor embellece al cangrejo.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.