Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Al loco y al toro, dale corro.
Más ordinario que una monja en guayos.
Ruin amigo no vale un higo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Esto está color de hormiga.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Buena razón quita cuestión.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Para prosperar, madrugar.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Viento del solano, agua en la mano.
La ira es locura el tiempo que dura.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
el fracaso es la madre del éxito.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
La letra, con sangre entra.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El diablo nunca duerme.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Vino mezclado, vino endiablado.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
No hay cosa que no tenga su contra.