Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
A veces perdiendo se gana.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Quien no valora la vida, no se la merece.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Tiene Mayo la llave del año.
Gallina que canta, de poner viene.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Mucho ojo, que la vista erro.
Hay desgracias con suerte.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El oro luce, y la virtud reluce.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Después de un gustazo, un trancazo.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
La práctica perfecciona.
La avaricia rompe el saco.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
El tiempo lo arregla todo
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Matar dos pájaros de un tiro.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.