En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Más honor que honores.
Dios tarda, pero no olvida.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Cuanto más primos, más adentro.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Si vives alegre, rico eres.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Las obras, con las sobras.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Haz lo que creas que está bien.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Cada uno habla como quien es.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Entender lo bello significa poseerlo
Ruin es quien por ruin se tiene.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
De cualquier maya sale un ratón.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
La primavera la sangre altera.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Cada arroyo tiene su fuente.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.