Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Abrojos, abren ojos.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Buena muerte es buena suerte.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Hombre avisado, medio salvado
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
El que nace chicharra, muere cantando.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
El sol brilla para todos.
La bondad, quien la tiene la da.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
La suerte está echada.
Pronto y bien no hay quien.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Espéjate para que veas cómo eres.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Ser más bueno que el pan.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Donde humo sale, fuego hay.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Cada uno halla horma de su zapato.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa