Hacer algo muy en los cinco casos.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Hombre prevenido vale por dos.
Febrerillo, mes loquillo.
Las ideas están exentas de impuestos.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El que más puede, más aprieta.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El ladrón juzga por su condición.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Agrandado como alpargata de pichi.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
La ambición mató al ratón.
No hay mal que por bien no venga.
Vive y deja vivir.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Que la haga el que la deshizo.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Una alegría esparce cien pesares.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Por San Martín, trompos al camino.
La pisada del amo, el mejor abono.
Sol puesto, obrero suelto.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Nadie nació enseñao.