Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Lo escrito, escrito esta.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Al son que me tocan bailo.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
De ninguno seas muy compañero.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Que aproveche como si fuera leche.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El que canea, no calvea.
De buen chaparrón, buen remojón.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El que más puede, más aprieta.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Al músico viejo le queda el compás.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Que sabe el chancho de pasteles.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Me importa un comino.
A un traidor, dos alevosos.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Miren quién habló, que la casa honró.