El vino, de la verdad es amigo.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Necio es quien con necios anda.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Échate este trompo a la uña.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Aún queda el rabo por desollar.
Por los ojos entran los antojos.
A cada paso, un gazapo.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Volverse humo.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Al rebuznar se verá quien no es león
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
El que es pendejo ni de dios goza.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Burro que piensa bota la carga.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
La felicidad es como un león insaciable
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El mejor cazador, miente más que caza.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
A tal puta, tal rufián.
Hombre refranero, medido y certero.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
A caballo ajeno, espuelas propias.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Ante la duda, la Charly.