El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Maestro, El se puede comer la regla.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
El que come y canta loco se levanta.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Ni en pelea de perros te he visto
Casa compuesta, caja en la puerta.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Yegua cansada, prado halla.
Si se rasca, es porque le pica.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Ir por lana y volver trasquilado.
Cada quien, con su cada cual.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El que es perico donde quiera es verde.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Aun el león se defiende de las moscas.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
En gran casa, gran gasto se amasa.
El mejor suegro, vestido de negro.
Ron, ron; tras la capa te andan.
A la gallina no le pesan sus plumas.