Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Pa' todo hay fetiche.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Son cucarachas del mismo concolo.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
A un asno, bastale una albarda.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Caballo andador tropezador.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
El vino con el amigo.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Está más loco que una cabra.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Échale guindas al pavo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Saber uno los bueyes con que ara.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Pan no mío, me quita el hastío.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
La comida entra por los ojos.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
A cada puerta, su dueña.
La música calma a las fieras.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.