Hay ayudas que son lavativas.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
El que rompe, paga.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Pereza no alza cabeza.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
El que se fue a Barranco perdió su banco!
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
La buena hija dos veces viene a casa.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
No hay como la casa de uno
El que guarda siempre encuentra.
El que no arriesga, no pasa el río.
Reniego de plática que acaban en daca.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.