Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Dar el consejo y el vencejo.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
La lima, lima a la lima.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
El hombre es para el hombre un espejo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Ser más bueno que el pan.
Dicen que la educación se mama.
Vino con tomate no es un disparate, y si éste es frito, mejora tu vinito.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Para su casa no hay burro flojo.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
El burro adelante y la carga atrás.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Casa oscura, candela cuesta.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El que huye, obedece.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Qué bien canta María después de la comida.
Calles y callejas tienen orejas.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.