El león, no es como lo pintan.
Te conozco, pajarito.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Chiquita, pero matona.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
La ocasión asirla por el guedejón.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
El que come solo, come como un animal.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El que con cojos anda se llama bastón.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Esa es carne para los perros.
Qué es una raya más para el tigre.
Buena mula, mala bestia.
El buen vino para el catador fino.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Santo que mea, maldito sea.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Cada gorrión tiene su corazón.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Yantar sin vino, convite canino.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Amor de asno, coz y bocado.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Al potro que le alabe otro.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
A diente cogen la liebre.
Con chatos, poco o ningún trato.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Ya los perros buscan sombra.
Pan tierno, casa con empeño.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Qué pacaya te echaste encima!
El burrito siempre busca pastito tierno.
Estar como caimán en boca de caño.
Más vale loco que necio.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.