Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Quien no tiene, perder no puede.
Hacer ruido, para sacar partido.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Para prosperar, vender y comprar.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Mujer Besada mujer ganada.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
En hacer bien nunca se pierde.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
El que no arriesga no gana.
El que pestañea pierde.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Quien acomete vence.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Jugar al abejón con alguien.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Divide y vencerás.
Para alcanzar, porfiar.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Del ahorro viene el logro.
Jugarse hasta la camisa.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Jugar la vida al tablero.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El que quiera conquistar tiene que luchar.