Hacerse el de la oreja mocha.
Quien con toros anda, a torear aprende.
El dinero diario, es necesario.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
A quien dan, no escoge.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Vale más ser ralos que calvos.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Haz favores y harás traidores.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Llegar y besar el santo.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
En amores, los que huyen son vencedores.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
La avaricia rompe el saco.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Más vale bueno que mucho.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que mucho corre, pronto para.
Hay que dar el todo por el todo.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
El vino comerlo, y no beberlo.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Quien mucho da mucho recibe.
Bailar la trabajosa.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Comer en bodegón y joder en putería.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Engordar para vivir no es gordura de reír.