A palabra necias, oídos sordos.
La caza y los negocios quieren porfía.
Una rata dentro de una tinaja.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Agua caliente, salud para el vientre.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Más vale callar que con borrico hablar.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Año de pitones, año de cabrones.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Donde no hay mata, no hay patata.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Leer entre renglones.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Mal se caza con perros desganados.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.