Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Es gusano de la misma guayaba.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Gente de montaña, gente de maña.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Llena o vacía, casa que sea mía.
La suerte la pintan calva.
Cada uno canta como quiere.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Los hijos son lo que la madre quiere.
A tres azadonadas, sacar agua.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Los burros prefieren la paja al oro.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Hombres de noche, muñecos de día.
Entre pitos y flautas.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Bailar con la más fea.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.