Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Del ahorro viene el logro.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
La fortuna a los audaces ayuda.
Enero mes torrendero.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Arroz pasado, arroz tirado.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Roma, acuerdos y locos doma.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
A fullero viejo, flores nuevas.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Hacer de necesidad virtud.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
La muerte es imprevisible.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Calumnia, que algo queda.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.