Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
En el medio está la virtud.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Bondad con hermosura, poco dura.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Donde hay gana, hay maña.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Siempre ayuda la verdad.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Casa de mantener, castillo de defender.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Juntos en las duras y en las maduras.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Rey determinado no ha menester consejo.
Mucho ayuda el que no estorba.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Manda, manda, Pedro y anda.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
A brutos da el juego.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Dios castiga sin dar voces.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Buena, por ventura; mala, por natura.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Aire de Levante, agua delante.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Persevera y triunfarás.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Saber poco obliga a mucho.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Favorecer, es por norma perder.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Esta vale en oro lo que pesa.
De fuera venga quien la tea nos tenga.