Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Buena cara dice buen alma.
Todo en la vida tiene su medida.
Pisar mierda trae buena suerte
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Buena es la linde entre hermanos.
Mujer precavida vale por dos.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Buen moro, o mierda u oro.
Una deuda, veinte engendra.
La justicia cojea, pero llega.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Ama el sol, el que tiene sombra
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Si truena es porque va a llover.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Nada es barato sin una razón.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Juez que dudando condena, merece pena.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Iguales, como cabo de agujeta.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Del uso viene el abuso.
No hay enemigo chico.
Palabra dada, palabra sagrada.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
La cabra siempre tira al monte.
El que no arriesga no gana.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
La palabra emitida no puede recogerse.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Caballo que vuela, no necesita espuela.