El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Un ten con ten para todo está bien.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Dios castiga, pero no ha palo.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
A dineros dados, brazos quebrados.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
A mal viento va esta parva.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El mucho joder empreña.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
A chico pié, gran zapato.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
A la guerra, con la guerra.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Al loco y al toro, dale corro.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
La lealtad se paga.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
A hierro caliente, batir de repente.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Hablar bajo y obrar alto.