El muerto al pozo y la viuda al gozo.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Tal para cual.
Mira la peseta y tira el duro.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Lo tragado es lo seguro.
No te fíes del sol del invierno.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Poco y en paz, mucho se me haz.
De pico, todos somos ricos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El joven armado y el viejo arrugado.
Rama larga, pronto se troncha.
Genio y figura hasta la sepultura.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
El que no cae, resbala.
En Noviembre el frío vuelve.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La sangre, pesa más que el agua.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
El amor no se oxida
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Hay que hacer de tripas corazones.
Me cortaron las piernas.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.