Cochino matado, invierno solucionado.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Donde manda el amo se ata la burra.
La burla, para quien le gusta.
La paz con una porra en la mano es la guerra
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Burro suelto del amo se ríe.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
El que necesita, te visita.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Las cañas se vuelven lanzas.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Al pobre el sol se lo come.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Casa cerrada, casa arruinada.
Dame pan y llámame perro.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Agua mansa, traidora y falsa.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Más se junta pidiendo que dando.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
A burra vieja, albarda nueva.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El más fuerte teme a la muerte.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.