La comida reposada, y la cena paseada.
Todo en exceso hace daño.
Llave puesta, puerta abierta.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Pocas palabra y muchos hechos.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Sopas y morder, no puede ser.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
La verdad padece, pero no perece.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Un clavo saca a otro clavo.
A donde las dan, allí las toman.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Puta me veas y tú que lo seas.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Jinca la yegua.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
La nieve presagia una buena cosecha.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Oveja que bala, bocado que pierde.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Jurar como carretero.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
No hay miel sin hiel.
Salmón de enero, para mí el primero.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.