Una deuda, veinte engendra.
Cada grumo tiene su humo.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
De boca para fuera.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Favor del soberano, lluvia en verano.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Molino cerrado, contento el asno.
A su tiempo maduran las brevas.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Agua en Marzo, hierbazo.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Todo tiene un fin.
Juego y paseo, solo para recreo.
Quien mocos envía, babas espera.
A carne de lobo diente de perro.
A cada pez le llega su vez.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Pensando en pajarito preña'o
No ofende quien quiere sino quien puede.
Esto es el pan nuestro de cada día.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Ajo hervido, ajo perdido.
Domingo, domingo, día de pingo.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
La verdad es de un solo color