Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Sacar las castañas del fuego.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Tragando aunque sea saliva.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Mano lavada, salud bien guardada.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
El vicio, saca la casa de quicio.
Favorecer, es por norma perder.
Cada cual a lo suyo.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Cinco: por el culo te la hinco.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Cuando canta la rana, buena semana.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Paga adelantada, paga viciada.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
El buen alimento cría entendimiento.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Boca con boca se desboca.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Más mato la gula que la espada.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Bienes y males, a la cara salen.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Antes doblar que quebrar.