El buen vino en vaso chico.
Carne a carne, amor se hace.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Cuando no hay lomo, tocino como.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Llenar el tarro.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
La naturaleza proveerá.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Tinto con jamón es buena inyección.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
El que se convida, fácil es de hartar.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Qué pacaya te echaste encima!
A falta de trigo, venga centeno.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
La virtud loada, crece.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.