Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Hasta lo que no come le hace daño.
El ave canta aunque la rama cruja.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Más claro, agua.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
No es ni chicha ni limonada.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Un fresno es bueno delante de la casa.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El que hambre tiene, con pan sueña.
A burra nueva, cincha amarilla.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Junio brillante, año abundante.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Después del gusto, que venga el susto.
Grano a grano, se llena el granero.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Bocado engullido, su sabor perdido.