La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
A la gente alegre el cielo la ayuda
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Nunca viene una desgracia sola.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Un juego de cartas se juega con dinero
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
El que persevera triunfa.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Actividad cría prosperidad.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
El tiempo lo arregla todo
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Esposa mojada, esposa afortunada
Amigos pobres, amigos olvidados
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Quien no se arriesga no conquista
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Bella por fuera, triste por dentro
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Los dioses ayudan al que trabaja
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Presto rico, presto pobre.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.