La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Quien da para recibir no da nada
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Del favor nace el ingrato.
Desee bien, sea bueno.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Todo tiene un fin.
El verano es la madre de los pobres
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
La avaricia rompe el saco.
Buena mula, mala bestia.
Roma, acuerdos y locos doma.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
La felicidad no es cosa de risa
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Para alcanzar, porfiar.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Mañana te lo dirá la vida.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
En el medio está la virtud.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Paciencia y barajar.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
La prisa es la madre de la imperfección.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Gallina que canta ha puesto un huevo
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Para los desgraciados se hizo la horca.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Valor y querer, facilitan el vencer.
La prudencia nunca yerra.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.