El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Cada dueño tiene su sueño.
Depende de cómo caigan las cartas
Agua al higo y a la pera vino.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Tiene Mayo la llave del año.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Flaco hombre, mucho come.
La sed por el oro, socava el decoro.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
La ventura es paño que poco dura.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Casa hecha y mujer por hacer.
Risa liviana, cabeza vana.
Contigo, pan y cebolla.
Enero, buen mes para el carbonero.
Hasta el rabo, todo es toro.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
A este son, comen los del ron, ron.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Favor con favor se paga
Hacienda que otro gano poco duró.
Hazte la fama y échate a la cama.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Casa labrada y viña heredada.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Cada casa es un caso.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
El pan con hartura y el vino con mesura.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.