La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Quien sabe, sabe.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Cada cosa tiene su precio.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
A mi, mis timbres.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
La fe mueve montañas.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Pobreza, víspera de vileza.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Hay que hacer de tripas corazones.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Más vale odiado que olvidado.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Que chulo tu chucho colocho
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Primero son los presentes que los ausentes.
Serio como perro en bote.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
No saber una jota.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.