Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
La belleza es un reino que dura poco
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
La sugestión obra.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Refranes y consejos todos son buenos.
El amor refresca como el rocío
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Nada puede dar quien nada tiene.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
El día que te casas, o te curas o te matas.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Si te queda el saco.
Buey hermoso, no es para trabajo.
La vida no es senda de rosas.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
En vender y comprar, no hay amistad.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La duda es la llave del conocimiento.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Salud y fuerza en el canuto.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Cada fracaso nos hace más listos.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
La fantasía es la loca de la casa
Llenar el tarro.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
De la discusión surge la luz.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.