Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
El blanco hielo de agua es mensajero
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
El que no anda, no tropieza.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
No seas mono, porque te bailan.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
De pena murió un burro en Cartagena.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Antes de meter, prometer.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
No es nada, que del humo llora.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Aseada aunque sea jorobada.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Antes de que acabes, no te alabes.
Las cosas en caliente pegan.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Invierno frío, verano caluroso.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Costumbre hace la ley.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Todos los plazos se cumplen.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Una palabra al oído se oye de lejos.