Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
De Jaén, o fuleros o malajes.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Haber muchos cocos por pelar.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Burro cargado, busca camino.
Bonito era el diablo cuando niño.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El mono vestido de seda mono se queda
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
El comedido sale jodido.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Le dijo la sartén al cazo.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Hacerse de la vista gorda.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Más chulo que un ocho.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Ley puesta, trampa hecha.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.