La confianza mata al hombre.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Nunca con menores, entables amores.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
El que las hace, las imagina.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Tiran más tetas que carretas.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Un indio menos, una tortilla mas.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Agua de llena, noche de angulas.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Sin un duro, no ha futuro.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Paso a paso se hace camino al andar.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Al que quiera saber, mentiras a él.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Ama, perdona y olvida.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
A gran subida, gran caída.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Los de Morón como son, son.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.