Hambre que espera hartura, no es hambre.
El otoño de lo bello, es bello.
Regla y compás, cuanto más, más.
Favorecer, es por norma perder.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Ver para creer.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Da y ten, y harás bien.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Buena cara dice buen alma.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El que huye, obedece.
Pocas palabras son mejor.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Vino sacado hay que gastarlo.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
El que no aprende es porque no quiere.
La felicidad es como un león insaciable
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Las letras con sangre entran.
A cada ollaza su coberteraza.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
De lo vedado, un solo bocado.
El día nunca retrocede de nuevo.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
No te fíes del sol de primavera.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Enero desaloja las camas
El que aconseja, no paga.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.