El que algo debe, no reposa como quiere.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Más vale odiado que olvidado.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Ni lava ni presta la batea.
Ese huevito quiere sal
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Ruego de Rey, mandato es.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Cada mochuelo, a su olivo.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Amor con casada, solo de pasada.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
El que se apura llega tarde.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
De la esperanza vive el cautivo.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Más vale amante bandido que novio jodido.
La leña cuando más seca más arde.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Juntos en las duras y en las maduras.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Dios nos coja confesados.