Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Ni miento ni me arrepiento.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Unos tanto y otros tan poco.
Un buen día nunca se olvida.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El hambre es la mejor salsa
Cuando te den, da.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
El que fía, salió a cobrar.
Tinto con jamón es buena inyección.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Tres estornudos, resfriado seguro.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
A flores nuevas, afeite perdido.
El tiempo es oro.
Buey harto no es comedor.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Tierra de roza y coño de moza.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Baila más que un trompo.
El que llega tarde, no bebe caldo
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
A jugar y perder, pagar y callar.
Ávila, santos y cantos.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Compañía, ni con la cobija.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Al que feo ama, bonita le parece.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.