Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Amor con celos, causa desvelos.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Decir, me pesó; callar, no.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Las cosas en caliente pegan.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Más aburrido que mico recién cogido.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Sé osado y serás afortunado.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Amor de asno, coz y bocado.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Amor breve, suspiros largos
Al son que me tocan bailo.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
En amores, los que huyen son vencedores.
El que ama, teme.
Puta y fea, poco putea.
Que no te den gato, por liebre.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
El flojo trabaja doble.
Hacer de tripas corazón.
No caben dos pies en un zapato.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.