Días de mucho vísperas de ayuno.
Año hortelano, más paja que grano.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Domingo sucio, semana puerca.
A manos frías, corazón ardiente.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
A diente cogen la liebre.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
El nuevo paga novicial.
Lo prometido es deuda.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Achaque el viernes por comer carne.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
La crianza es buena los trece meses del año
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Cada día trae su propio afán.
Quien mucho desea, mucho teme.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
En Agosto prepara el agua y el costo.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Hay más días que ollas.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Del lunes la luna es buena.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
El frío conoce al encuero.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.